La apariencia del Veneno del Escorpión, en su estado puro es blanquecina y espesa, tiene un ligero olor a mariscos a veces imperceptible. Sólo cuando se descompone adquiere una fetidez bastante característica, como a carne descompuesta, y se torna de un color amarrillo verdoso.
El Veneno del Escorpión Azul al caer en agua destilada se disuelve, obteniéndose así una solución madre transparente que no tiene olor, color ni sabor. Si agitamos un frasco y se pone a trasluz se notarán unas partículas diminutas en suspensión.
Por su parte el Escozul®, es la formulación que se obtiene a partir del principio activo del Veneno del Escorpión Azul, el cual contiene péptidos de origen animal y agua destilada. Al ser un compuesto completamente natural requiere de una cadena de frío para su almacenamiento y transportación, pues las proteínas y péptidos son sensibles al calor.
Para que el Veneno del Escorpión Azul tenga resultados en pacientes con cáncer, se realizan una serie de procedimientos, esto debido a que el veneno sin procesar mezclado con agua destilada (método “artesanal”) es altamente susceptible a la degradación, contaminación y pérdida de efectividad del principio activo. Es por este motivo que contamos con el Método LifEscozul®, creado por nuestro Equipo Científico y dirigido por el Doctor Alexis Díaz. Este es el método más seguro y eficaz.
Presentación
La concentración de la fórmula Escozul® se envasa en frascos plásticos de 30ml. Cada etiqueta está protegida por un código QR para mayor seguridad. Con la finalidad de mantener la temperatura en los niveles adecuados, el tratamiento se envía en una nevera de poliestireno con geles refrigerantes, y utilizamos el Courier que nos ofrezca menor tiempo de entrega.
Leer: Conservación y caducidad
Usos
Debido a la demostración por estudios in vitro e in vivo de las propiedades antitumorales en células malignas, Escozul® se utiliza fundamentalmente en pacientes oncológicos, sobre todo cuando la enfermedad se presenta como tumores sólidos.
Se ha comprobado también por la vía científica que al administrar una dosis única del Veneno del Escorpión Azul los niveles de citocinas proinflamatorias no aumentan. Esto significa que evita la inflamación y por consiguiente también se ofrece a pacientes con diagnóstico de artritis y lupus.
Hasta la fecha no está comprobada su efectividad en otros padecimientos como VIH SIDA, Parkinson, insuficiencia renal, diabetes, vitiligo, entre otras enfermedades.
El Escozul® no se utiliza como preventivo, pues no actúa como vacuna para inmunizar contra el cáncer. Actúa sobre las células malignas sin afectar las células sanas, y su efecto es sólo cuando se está tomando.



