En Mayo de 2021, Eduardo, de 11 años, fue diagnosticado con un Meduloblastoma en estadio 4. Inicialmente, sus síntomas fueron confundidos con gastritis, ansiedad o efectos de la pandemia. Durante un viaje a Acapulco, presentó fuertes dolores de cabeza, mareos y vómitos. Al regresar, su estado no mejoró, y tras varios intentos fallidos de atención médica, finalmente se le diagnosticó un tumor cerebral.
Los médicos realizaron una cirugía compleja y lograron extraer el 99% del tumor, confirmando su agresividad. Eduardo enfrentó una larga recuperación, perdiendo temporalmente la capacidad de hablar y caminar. Siguió un tratamiento de 12 ciclos de quimioterapia y radioterapia, que finalizó en Noviembre de 2022, dejándolo muy afectado.
Para entonces, Eduardo no presentaba síntomas y pesaba 32 kilos. Se encontraba en vigilancia desde Diciembre de 2022 y una resonancia en Mayo de 2023 confirmó un nódulo de 15 x 15 x 16 mm en su cerebelo.
Esta vez la cirugía no era viable. Le prescribieron más quimioterapia pero sus padres buscaron alternativas menos agresivas. Así encontraron al Grupo LifEscozul®.
Su caso fue aceptado en el Protocolo LifEscozul® en el mismo mes que recibieron la noticia de la recaída, marcando el inicio de una nueva etapa en su tratamiento.

